Riesgos de la rinoplastia


La rinoplastia es una de las cirugías estéticas más realizadas y, en manos expertas, un procedimiento seguro. Sin embargo, como cualquier intervención quirúrgica, no está exenta de riesgos. Conocerlos de antemano permite al paciente tomar una decisión informada, comprender mejor el proceso quirúrgico y afrontar la cirugía con expectativas realistas y bien fundamentadas.
El Dr. Ramón Terré, que realiza la rinoplastia en Zaragoza, explica todo lo siguiente a los pacientes que quieren someterse a una operación de nariz.
Riesgos generales de cualquier cirugía
Existen una serie de riesgos comunes a cualquier procedimiento quirúrgico. Entre ellos se encuentran el sangrado, la infección o las reacciones adversas a la anestesia. En la rinoplastia, el sangrado suele ser leve y controlable, especialmente con las técnicas actuales, aunque en algunos casos puede prolongarse durante los primeros días del postoperatorio.
La infección es poco frecuente, pero puede aparecer si no se siguen correctamente las indicaciones médicas, como el cuidado de las heridas o la toma adecuada de la medicación pautada. Generalmente se controla con tratamiento antibiótico y rara vez supone una complicación grave.
Riesgos específicos de la rinoplastia
Uno de los más relevantes es la posible alteración de la respiración nasal, especialmente si se modifican de forma inadecuada las estructuras internas que participan en el paso del aire o si existe una patología previa no diagnosticada, por ello es importante una revisión otorrinolaringología previa completa.
También pueden aparecer asimetrías, irregularidades en el dorso nasal o pequeñas imperfecciones en la forma final de la nariz. En ocasiones, estos cambios no son evidentes de inmediato y se manifiestan con el paso de los meses, porque se producen conforme evoluciona la cicatrización de la nariz.
Riesgos relacionados con la cicatrización y el resultado final
Cada paciente cicatriza de forma diferente, y este factor puede influir de manera significativa en el resultado final. En algunos casos, la inflamación puede prolongarse más de lo esperado, especialmente en la punta nasal o en pacientes con piel gruesa, lo que retrasa la definición del resultado y puede generar cierta sensación de incertidumbre durante el proceso de recuperación.
Además, la evolución de los tejidos puede generar pequeñas retracciones o cambios sutiles durante el proceso cicatricial. En un porcentaje muy reducido de pacientes, el resultado estético obtenido puede no coincidir plenamente con las expectativas del paciente, lo que puede llevar a valorar una rinoplastia secundaria o de retoque.



































































































































































































































