Fibrosis tras una rinoplastia: Qué es y cómo evitarla o tratarla

Rinoplastia
paciente tras rinoplastia y como tratar la fibrosis

Hay muchos factores que juegan un papel clave en la cicatrización de la piel tras una operación estética. Aquí vamos a hablar sobre la fibrosis tras la rinoplastia o, en otras palabras, una mala cicatrización derivada de una operación de nariz.

Como verás a continuación, y tal y como transmitimos a todos nuestros pacientes de rinoplastia en Zaragoza, existen cuidados y recomendaciones para intentar evitar la fibrosis derivada de una rinoplastia, pero dependerá de varios agentes sobre los que el paciente puede o no tener control.

¿Qué es la fibrosis tras una rinoplastia?

La fibrosis es un proceso de cicatrización inadecuado por exceso, con engrosamiento y formación de protuberancias en el tejido dermal.

Tras una intervención quirúrgica, lo correcto es que la piel se acople al cartílago. La inflamación prolongada o la existencia de huecos entre la piel y el cartílago hacen que esta no se coloque de forma adecuada, por ello es más frecuente en pieles gruesas puesto que son más propensas a tener un proceso inflamatorio más largo.

Aun así, la inflamación es un proceso normal de la cicatrización, pero esta deberá ir cediendo paulatinamente. En nuestro caso, durante la cirugía utilizamos técnicas como son el plasma rico en fibrina que mejora la cicatrización y evita la aparición de espacios muertos.

Por supuesto indicamos una serie de cuidados postoperatorios tras la rinoplastia a cada paciente para tratar de minimizar los problemas tras la intervención. Esto no evita que en algunos casos tengamos que administrar medicación por vía oral después de la cirugía o incluso llegar a inyectar corticoides en la piel de la nariz para intentar disminuir el exceso de fibrosis en aquellos casos que ya se ha producido.

Doctor revisando la nariz del paciente antes de la cirugía
Paciente para tratamiento de rinoplastia ultrasonica

¿Qué causa la fibrosis en una rinoplastia?

Hay diversas causas que pueden generar fibrosis tras una rinoplastia. Podemos diferenciar entre aquellas causas inherentes al paciente y las derivadas de la intervención. Como ya hemos mencionado, la aparición de la fibrosis no depende de si la rinoplastia está mal hecha, sino de que se generen huecos entre el cartílago y la piel y que por estos huecos aparezca fibrosis postoperatoria. Por ello será importante no soplar por la nariz durante los primeros días de la cirugia.

Por otro lado, si el paciente tiene un tejido dérmico grueso, si por herencia genética tiende a cicatrizar mal (queloides) o si fuma o consume alcohol, tendrá más probabilidades de desarrollar fibrosis tras una rinoplastia.

Cómo evitar que aparezca fibrosis tras realizarte una rinoplastia

Si bien es cierto que hay causas que no dependen del paciente, un buen postoperatorio será clave para no desarrollar fibrosis. Entre las recomendaciones a seguir para una buena recuperación después de una rinoplastia, incidimos en estos puntos:

Aplicar frío local en la zona.

Realizar duchas intranasales con suero fisiológico 10 o 12 veces al día.

Mantener la férula o vendaje nasal en excelentes condiciones de limpieza.

Evitar el tabaco y el alcohol.

No realizar ejercicio físico intenso el primer mes.

Llevar una dieta equilibrada.

No sonarse la nariz hacia afuera. La forma correcta de limpiarse la nariz es aspirando hacia adentro durante el primer mes de la cirugía. Así,  evitamos que la presión positiva del aire separe la piel de la estructura cartilaginosa.  Y por tanto la aparición de espacios muertos que pueden generar la fibrosis.

Es fundamental que el paciente conozca los cuidados que debe realizar tras una rinoplastia para asegurar su correcta cicatrización.

¿Cómo solucionarlo?

La mejor solución para eliminar las alteraciones estéticas que causa la fibrosis es realizar un seguimiento adecuado con todos estos cuidados y, si fuese necesario, realizar tratamientos farmacológicos por vía oral y/o de corticoides inyectados.

En muy pocos casos es necesario realizar una rinoplastia secundaria para poder resecar el tejido fibrótico y ocupar ese espacio muerto con una nueva estructura que impida su aparición.

La cirugía no permite siempre eliminar todo el tejido fibrótico. Esto se debe  al riesgo de desvascularización de la piel y porque una segunda cirugía no evita completamente el riesgo de que pueda aparecer un nuevo proceso fibrótico. Dado que la fibrosis es un proceso que puede ser inherente al paciente.

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